¿Por qué?
El fraude no consiste simplemente en la apropiación indebida de bienes o en la estafa, sino en cualquier acto de falsificación, manipulación o tergiversación que perjudique la confianza, la integridad o la seguridad. En nuestra empresa, incluso los abusos menores de la confianza pueden implicar graves consecuencias. Prevenir el fraude protege nuestra reputación, nuestros clientes y a la gente que confía en nuestros productos y soluciones.